Cómo afrontar un despido laboral inesperado
Cómo profesional del área de RRHH puedo asegurar que una de las tareas más difíciles es el despido, sean cuales sean las causas de ello. Es inevitable no ponerse en los zapatos del colaborador que está perdiendo su trabajo y empatizar con su situación personal.
Las circunstancias en las que se puede producir un despido laboral son múltiples, pero sin duda los más difíciles de gestionar son aquellos despidos inesperados por parte del trabajador.
Pongámonos en la piel del trabajador: conversas con el equipo de Recursos Humanos y te enteras de que no van a renovar tu contrato, tu performance ha sido muy buena según lo que te dicen, pero la estrategia de la empresa ha dado un giro inesperado y por un tema ajeno a tu performance lamentablemente no estás incluido en las renovaciones. Esto te cae como un baldazo de agua fría, en un mes y medio no tendrás trabajo.
La empresa siempre ha sido excelente contigo y tú esperas, que tu salida sea con una bandeja de oro en la mano, y lamentablemente aparte de apoyarte con contactos, cartas y algunas iniciativas que te parecen buenas, no pueden darte más que eso y las gracias.
Es el momento en qué te das cuenta de que no estabas preparado para este momento.
Es la primera vez que te pasa, así que todo es aprendizaje, pero ¿y ahora?
Estás molesto y el ambiente se torna negativo. Tienes pocas energías y ganas de tranquilizarte y racionalizar lo sucedido.
Este momento es el más importante. Es el momento de enfocar tus esfuerzos en lo que quieres que suceda a partir de ese momento y conseguir tu trabajo ideal.
A continuación, les comparto algunos tips que considero valiosos y pueden ayudar a afrontar este momento de la mejor manera:
Tip 1: No tomes nada personal… y no tejas telarañas en tu cabeza
Ojo: El tip 0 sería recuerda leer siempre tu contrato y hacer un plan de acción acorde.
Tomar las cosas personales, pelearte con tu empleador y empezar a pensar en todos los “si hubiera”, no ayudan. El pasado sería un aprendizaje, pero cuestionar el que hubiera pasado si me quedaba hasta más tarde o pensar como el que se quedó consiguió esto, y lo injusto que te parece, no suma a tu siguiente paso.
Tip 2: Ten tu momento de sufrir la pérdida
Sí, haz lo que sea necesario para llorar o tener rabia o hacerte bolita, pero ponte un deadline para que ese sufrimiento acabe. Para eso debes cerrar, despedirte, dejar las cosas como te hubiera gustado te las dejen a ti. Agradece por las cosas buenas que pasaron esta etapa, y no te lleves nada más que los conocimientos y aprendizajes, te estás llevando más de lo que crees.
Este cierre regálatelo a ti, siempre sé la mejor persona y el mejor profesional.
Tip 3: Manos a la obra
Es tu momento de soñar, y por qué no disfrutar de esta etapa, ponte un horario, sé tu propio jefe, ponte metas, felicítate por los logros (networking, reuniones, postulaciones, procesos de reclutamiento).
No te frustres si alguna puerta se cierra, si buscas encontrarás mejores oportunidades y que se adecuen a ti.
No te desanimes, el proceso es tuyo, pero no puedes controlar el tiempo que demore, paciencia y mucho buen humor.
Recuerda que la decisión final de dónde vas a trabajar es 100% tuya, puedes soñar con trabajar en donde sea, puedes cuestionar donde quieres tú, qué es lo mejor para ti y en base a eso elegir.
Tip 4: Red de soporte
Es necesaria una red de desahogo, de apuntale, de catarsis, de sostén.
Tus aliados en este proceso pueden variar en cada persona. Pero debes poder contar con ellos porqué esta montaña rusa, va a necesitar por momentos un buen café, conversa, compañía y a veces cerveza.
Tip 5: Suelta, busca tu bienestar y aprende cosas nuevas
Es tu momento de regalarte bienestar, para que todos vean tu brillo. El buscar trabajo y estar en este proceso de recolocación no te quitó ni un gramo de valor del cuerpo, pero desgasta, cansa.
Suelta lo negativo constantemente, busca métodos que te sirvan a ti para que realmente el efecto de soltar lo que te entrampa sea efectivo.
Realiza actividades que te den paz y energía, limpia, arregla, pinta, respira, camina, baila, metete a ese curso que siempre quisiste.
Definitivamente, muchos necesitamos de un trabajo, pero felizmente existen muchas posibilidades de generar ingresos y con esfuerzo y empuje puedes lograr conseguir tus metas profesionales y tu trabajo soñado.
Recuerda que solo era un trabajo, y que esta es tu vida, la cual sí es importante y por la que debes luchar por sobre todo para que sea plena, esté llena de bienestar y de felicidad.
